La tristeza es una emoción completamente normal en la vida del ser humano. Todos pasamos por estados de tristeza, resultado de diferentes situaciones; la pérdida de un ser querido; una separación o ruptura amorosa; un despido de un trabajo altamente valorado; entre otros.
No obstante, la línea divisoria entre la tristeza normal y un episodio de depresión puede no ser tan clara.
La depresión es un trastorno mental. Entendemos por trastorno mental un conjunto de síntomas o malestares que aquejan a la persona que lo padece.
Uno o dos días de tristeza, no sería estar deprimido. La depresión implica, como se mencionó anteriormente, una serie de síntomas muy particulares.
Un profesional de la salud mental, es la persona calificada para determinar si nos encontramos deprimidos, sin embargo, hay un par de señales a las que vale la pena prestar atención, las cuales nos pueden indicar si necesitamos buscar ayuda profesional.
- Tristeza: Que persiste por semanas, incluso meses y que puede estar acompañada de llanto.
- Alteraciones en la alimentación: Por ejemplo, reducción en el apetito, (tener solo una comida al día o no comer en absoluto) o comer en cantidades mayores a lo acostumbrado.
- Alteraciones del sueño: Dificultades para conciliar el sueño o para mantenerlo (despertar en la madrugada).
- Falta de interés: Todos tenemos nuestros pasatiempos y actividades favoritas. En un estado depresivo, podemos sentir poca motivación de realizar estas tareas o en su defecto, dedicarnos a ellas, pero son sentir ninguna satisfacción al respecto.
- Ideas de muerte: Con este punto nos referimos a ideas relacionadas con acabar con nuestra vida. Es una alerta roja y antes estos pensamientos se debe recurrir inmediatamente con un profesional.
¿Cómo se trata la depresión?
La tristeza normal, según el caso, puede desaparecer en un lapso de tiempo. Compartir momentos con nuestros seres queridos, puede apaciguar la tristeza. La depresión en contraste, requiere otro tipo de abordaje.
Si bien siempre ayuda tener la cercanía y apoyo de nuestros familiares, amigos o pareja, los síntomas de la depresión deben tratarse con un profesional.
El tratamiento psiquiátrico es fundamental en estos casos. El médico psiquiatra prescribirá una medicación adecuada para aliviar los síntomas de la depresión y que podamos retomar nuestras actividades y en general mejorar nuestro estado de ánimo.
Es bastante común tener algunos temores respecto al uso de medicamentos psiquiátricos. Podemos tener el miedo de hacernos dependientes o de presentar posibles efectos secundarios. En realidad, hay que pensar a los medicamentos psiquiátricos como cualquier otro medicamento. Son necesarios cuando nos sentimos mal y una vez que recuperamos la salud, se prescinden de ellos. En cualquier caso, si tememos los efectos que puede tener en nuestro organismo, basta con preguntar todas nuestras inquietudes con el especialista.
La psicoterapia es una herramienta fundamental para el tratamiento de la depresión. Para que una terapia psicológica nos resulte efectiva, debemos acudir con un psicoterapeuta, es decir, un psicólogo entrenado en psicoterapia, quien, dependiendo de nuestras necesidades muy particulares, planificará el tratamiento más adecuado para aliviar los síntomas de la depresión.
También es muy importante sentirnos escuchados y comprendidos por nuestro terapeuta. El espacio de psicoterapia está destinado a comprender y expresar nuestros malestares y el profesionista debe de fomentar un espacio para ello. Un buen psicoterapeuta no tiene que regañarnos, juzgarnos. Debe tener una escucha cálida y amable.
Recalcamos una vez más la importancia de pedir ayuda a nuestros seres queridos. La depresión es una condición compleja, que requiere de mucho apoyo. Solicitar ayuda a nuestros familiares, amigos o pareja, puede hacer una gran diferencia.
Referencias bibliográficas:
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM 5. Editorial Panamericana.
