Tanatológica
Está orientada a brindar apoyo y acompañamiento a quienes atraviesan por una pérdida o proceso de duelo, tiene como objetivo transformar la percepción inicial del doliente y sus síntomas para lograr una integración total de la experiencia de pérdida.
¿Cuándo acudir?
Cuando es difícil alcanzar la etapa de aceptación y la vida cotidiana se ve interrumpida por un malestar físico y/o emocional que impide a la persona realizar sus actividades de manera satisfactoria
Aunque el duelo se asocia inmediatamente a la muerte, las perdidas pueden ser de diversa índole.
Ruptura de pareja.
Cambios de domicilio, trabajo o escuela.
Cambios de estatus profesional.
Procesos de enfermedad.
Divorcios o separaciones.
Beneficios
Permite al doliente reincorporarse a sus actividades diarias y a enfrentar los retos que surjan en el camino de la recuperación emocional.
Facilita cerrar viejas heridas y duelos que aún permanecen abiertos, contribuyendo a aceptar la ausencia, la muerte o la perdida.
Los familiares pueden reconocer el dolor que produce la perdida y expresar sus sentimientos y emociones sin sentirse juzgados o críticos.
Ayuda a reconocer y expresar emociones, sentimientos y pensamientos sobre el duelo.
Ayuda a aliviar el dolor y la desesperanza que produce la inminencia de la muerte. Apoya a enfermos terminales y a familiares.
Permite comprender las fases del duelo: negación, enojo o ira, negociación, culpa, depresión, hasta llegar a la aceptación. Además, “permite evitar el desgaste físico, emocional y material”.
En el caso de pacientes terminales, procuramos que éstos reciban atención respetuosa, cálida y compasiva, a fin de que tengan una muerte digna, con plena aceptación y en paz.
Ayudar a crear en las personas sistemas de creencias propios sobre la vida y la muerte, no como una fantasía o castigo sino como la aceptación de la muerte como un proceso natural.
Educar a tratar en forma humana e inteligente a quienes están cercanos a la muerte.
Modalidad
Presencial
En Línea
